Demonios familiares / Ana María Matute

Demonios familiares es la novela que Ana María Matute estaba escribiendo cuando en junio de 2014 le sobrevino la muerte. Quedó, por consiguiente, inacabada. Lo que no implica, en absoluto, que el lector tenga en sus manos sólo un borrador o unos esbozos o tentativas de un proyecto narrativo. Si prescindimos del elemento que la autora no pudo desplegar en todo su potencial desarrollo ni llevar hasta su final —la trama o intriga—, pronto advertimos el grado de redondez o perfección alcanzado en lo que respecta a otros de los elementos que componen una novela, lo cual denota la destilación de la idea en la mente de la autora.

Demonios familiares se situa en los albores de la guerra civil española, cuando Eva, postulante a novicia en el convento donde había estudiado interna desde los siete años, es obligada a abandonarlo para regresar a casa de su padre, el Coronel, y se siente invadida por una oscura desazón y un ansia de venganza, aunque de momento ignore la causa. El relato prosigue hasta octubre de 1936, si bien ahora la guerra no entra en el primer plano del relato y resuena alejada, acaso porque ya Ana María Matute trató de ella en Luciérnagas y en Primera memoria, y sobre todo en Los hijos muertos, y porque lo importante aquí es la madeja de sentimientos que anuda y enreda las relaciones entre quienes viven bajo un mismo techo: los demonios familiares o los lazos de sangre tensados por un silencio sostenido que encubre un episodio lejano que de repente sale a la luz y lo trastorna todo. Justamente uno de los rasgos a destacar es la graduación con que se pauta ese conflicto y la naturaleza metafórica con que se expresa, haciéndolo repercutir en una conciencia a partir de impresiones, sensaciones y evocaciones o recuerdos.

Ana María Matute nació en Barcelona (1925) y cosechó los premios literarios más prestigiosos por su obra, entre la que figuran las novelas Los Abel (finalista del premio Nadal 1947), Fiesta al Noroeste (Premio Café Gijón 1952), Pequeño teatro (Premio Planeta 1954), Los hijos muertos (Premio de la Crítica 1958 y Premio Nacional de Literatura 1959), Primera memoria (Premio Nadal 1959), Los soldados lloran de noche (Premio Fastenrath de la Real Academia Española 1962), La torre vigía (1971), Olvidado Rey Gudú (1996), Aranmanoth (2000) y Paraíso inhabitado (2008). También es autora de varios libros de cuentos reunidos en el volumen La puerta de la luna (Destino, 2010). Fue miembro de la Real Academia Española y de la Hispanic Society of America. En 2007 fue galardonada con el Premio Nacional de las Letras y en 2010 con el Premio Cervantes por el conjunto de su obra. Falleció el 25 de junio de 2014 en Barcelona.
Ana María Matute tenía una fuerte conexión con La Rioja: Cuando tenía cuatro años cayó gravemente enferma. Por dicha razón, a la edad de 10 años, su familia la lleva a vivir con sus abuelos en Mansilla de la Sierra. Su experiencia serrana aparece dispersa a lo largo de su obra y su fantasía.

Autor: 
Matute, Ana María (1926-2014)
Editor: 
Destino,
Año: 
2014
Lengua: 
Tipo de ejemplar: 
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