Los cinco y yo / Antonio Orejudo

Editor: 
Tusquets,
Año: 
2017
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Autor: 
Orejudo, Antonio (1963-)

Antonio Orejudo (Madrid, 1963) es ensayista, novelista y crítico literario. Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad Autónoma de Madrid, se doctoró en la State University of New York. En Estados Unidos trabajó como profesor durante siete años. Investigador invitado en la Universidad de Ámsterdam, ejerció más tarde como Profesor Titular de Literatura Española en varias universidades españolas hasta establecerse en la Universidad de Almería como profesor de Literatura. ha publicado artículos como crítico literario en Babelia, ABC Cultural, o Letras Libres entre otros medios de prensa.
Su debut literario con Fabulosas narraciones por historias, de 1996, fue galardonado con el Premio Tigre Juan a la mejor primera novela del año.
Con Ventajas de viajar en tren (2000) gana el XV Premio Andalucía de Novela. Fue calificada por el presidente del jurado, Juan José Millás, como "una obra maestra". Está considerado como uno de los mayores representantes de la generación de escritores nacidos en la década de 1960, que es calificada como "generación inexistente", por su carencia de indentidad, pero que reune a autores como Lorenzo Silva, Juna Bonilla, Germán Sierra, Lola Beccaria, Martínez de Pisón o Martín Casariego entre muchos otros.
Reconstrucción (2005), Un momento de descanso (2010) y Los Cinco y yo (2017) completan un corpus coherente, al tiempo que muy distinto entre si, de uno de los narradores más brillantes en lengua española.
Quizá uno de los grandes rasgos de Orejudo es que frecuentemente habla de la literatura como forma de entretenimiento. Leer es lo que hacemos en nuestro tiempo de ocio y no podemos pretender que la literatura sea más que eso: una distracción. Sus novelas son, en consecuencia, entretenidas: su peculiar sentido del humor, sus tramas sorprendentes, su espléndido manejo del lenguaje, sus estructuras aparentemente sencillas, todo hace que sus novelas resulten lecturas que confirman su visión de la literatura: amenas y entretenidas. Aún asi, con su humor incisivo incluye un análisis agudo del mundo a representar. Los juegos entre realidad y ficción, sus personajes desconcertantes y una visión peculiar y casi siempre ácida del presente y del pasado son herramientas para la reflexión, la crítica y también el descubrimiento.

Toni siente que es un escritor que no escribe y un profesor que no enseña. Creció leyendo las aventuras de Los Cinco de Enid Blyton, unos libros que le proporcionaban lo que la España de los años previos e inmediatamente posteriores a la muerte de Franco era incapaz de ofrecerle: diversión sin vigilancia, libertad de movimientos y cerveza de jengibre. El mundo sin límites que requería la intensidad vital de su transición a la adolescencia. A lo largo de esta novela, aquellos personajes a los que Toni tanto envidió de niño parecen convertirse en seres de carne y hueso como él, que sufre el proceso inverso y termina siendo lo que siempre deseó, uno más de ellos. Los Cinco y yo es una novela arrebatadoramente original que unas veces se disfraza de memorias de infancia y otras de inquietante ficción de denuncia para pasar de la anécdota a la sátira y de esta a una teoría personal de la narración. Antonio Orejudo rinde homenaje y al mismo tiempo ajusta cuentas con su generación, la de los nacidos en el boom demográfico de los años sesenta, que no tuvo ningún protagonismo en la transición de la dictadura a la democracia.
En Los Cinco y yo Toni o Toñito nos cuenta en primera persona sus recuerdos de infancia y adolescencia como parte de la generación del baby-boom, la generación que desbordó los colegios y alcanzó su pico hormonal en el momento del destape y de la heroína. Es esa generación que, según el narrador, ha pasado por la historia sin actuar sobre ella, que llegó demasiado pronto a la Transición y demasiado tarde al 15-M. Una generación pasiva y acomodaticia. A la muerte de Franco, “los que se hicieron con las riendas del país tenían entonces la edad de Cristo. Nosotros, que acabábamos de cumplir diez, once o doce años, teníamos la edad de Los Cinco”. Pero Los Cinco y yo no solo habla de la generación de Orejudo, también de la de sus padres con mucha ternura. Habla de esos progenitores incansables nacidos durante la guerra civil o la primera posguerra que salieron de sus pueblos y se fueron a las grandes capitales, llevando con ellos todos sus miedos y recelos, también su sentido común y su ética del trabajo, de la dignidad.