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Karl Heinrich Marx (Tréveris, 5 de mayo de 1818-Londres, Inglaterra; 14 de marzo de 1883) fue un filósofo, economista, sociólogo,​ periodista, intelectual y militante comunista prusiano de origen judío.​ En su vasta e influyente obra abarca diferentes campos del pensamiento en la filosofía, la historia, la ciencia política, la sociología y la economía. Aunque no limitó su trabajo solamente a la investigación, proponiendo siempre en su pensamiento una unión entre teoría y práctica. Junto a Friedrich Engels, es el padre del socialismo científico, del comunismo moderno, del marxismo y del materialismo histórico. Marx es normalmente citado, junto a Émile Durkheim y a Max Weber, como uno de los tres principales arquitectos de la ciencia social moderna,​ y ha sido descrito como una de las figuras más influyentes en la historia de la humanidad. Raramente la obra de un filósofo ha tenido tan vastas y tangibles consecuencias históricas como la de Karl Marx: desde la Revolución rusa de 1917, la mitad de la humanidad vivió bajo regímenes políticos que se declararon herederos de su pensamiento.
Comenzó estudiando derecho por presión paterna, pero pronto pasó a interesarse por la filosofía y la historia. Se involucró con un grupo de pensadores radicales conocidos como los jóvenes hegelianos. Al igual que Marx, los jóvenes hegelianos fueron críticos de los supuestos metafísicos de Hegel, pero aun así adoptaron su método dialéctico con el fin de criticar a la sociedad, a la política y a la religión establecida. Por otro lado, su tesis doctoral, Diferencia de la filosofía de la naturaleza en Demócrito y Epicuro, presupone el estudio minucioso de los primeros filósofos materialista y ateo. Tras la universidad, Marx se volcó al periodismo, trasladándose a la ciudad de Colonia en 1842, donde comenzó a escribir para el periódico radical Gaceta Renana, del que llegó a ser redactor jefe.
Sus artículos cada vez más críticos le acaban llevando al exilio, primero en París, donde conoce a su gran amigo y colaborador Friedrich Engels, y posteriormente a Bruselas (donde escriben El manifiesto del partido comunista) y Londres. En la capital británica acaba fijando su residencia y es donde, con grandes problemas económicos, desarrolla la mayor parte de su obra, documentada con las colecciones de archivo y biblioteca del Museo Británico.
Testigo y víctima de la primera gran crisis del capitalismo (década de 1830) y de las revoluciones de 1848, Marx se propuso desarrollar una teoría económica capaz de aportar explicaciones a la crisis, pero a la vez de interpelar al proletariado a participar en ella activamente para producir un cambio revolucionario. La obra de Marx incluye obras de teoría y crítica económica, polémicas filosóficas, manifiestos de organizaciones políticas, cuadernos de trabajo y artículos periodísticos sobre la actualidad del siglo XIX. Muchas de sus obras las escribió junto con Engels. Los principales temas sobre los que trabajó Marx fueron la crítica filosófica, la crítica política y la crítica de la economía política. Algunos autores pretendieron integrar la obra de Marx y Engels en un sistema filosófico, el marxismo, articulado en torno a un método filosófico llamado materialismo dialéctico.
Los principios del análisis marxista de la realidad también han sido sistematizados en el llamado materialismo histórico y la economía marxista. Del materialismo histórico, que sitúa la lucha de clases en el centro del análisis, se han servido numerosos científicos sociales del siglo XX: historiadores, sociólogos, antropólogos, teóricos del arte, etc. También ha sido muy influyente su teoría de la alienación. Otros autores, entre los que destaca Louis Althusser, argumentan que los escritos de Marx no forman un todo coherente, sino que el propio autor, al desarrollar sus reflexiones críticas sobre la economía política durante la década de 1850, se desembarazó de su propia conciencia filosófica anterior y comenzó a trabajar científicamente. Desde esta perspectiva no existiría una ciencia marxista, sino un científico, Karl Marx, que fue un pionero en la comprensión de los mecanismos fundamentales que rigen el funcionamiento de la sociedad moderna, en especial con su reelaboración de la teoría del valor, y cuya obra cumbre fue El Capital.
Las obras de Marx han inspirado a numerosas organizaciones políticas comprometidas en superar el capitalismo. Por una parte, habría que señalar la interpretación leninista, partidaria de que una vanguardia del proletariado, organizada en un partido revolucionario, empuje a la clase obrera a hacerse con el poder mediante la fuerza insurreccional de las masas, avanzando hacia el socialismo —sociedad altamente igualitaria y solidaria, sobre la base de la democracia obrera y la propiedad social sobre los medios de producción, y un fuerte desarrollo productivo y cultural, con una economía planificada capaz de suplir holgadamente las principales necesidades mayoritarias—, generalmenta a través de la dictadura del proletariado.
Por otra, la que realiza la socialdemocracia, en sus orígenes contraria a la táctica revolucionaria y partidaria de avanzar hacia el socialismo a través de progresivas reformas parlamentarias (hay que decir que la mayoría de partidos socialdemócratas han ido poco a poco reformando sus planteamientos, hasta aceptar la economía de mercado). Otros teóricos, como los del comunismo consejista son partidarios de la toma del poder por parte de la clase obrera autoorganizada y no por parte de un partido.
La importancia de Karl Marx en el panorama intelectual y político del siglo XIX, y de su legado en el siglo XX, han provocado numerosas críticas a su obra y su persona. En el siglo XIX, las principales críticas provenían de intelectuales y organizaciones del movimiento obrero que sostenían posturas políticas distintas a las de Marx. En el siglo XX, la fuerza del marxismo en los ambientes intelectuales y organizaciones políticas de todo el mundo hizo que numerosos pensadores conservadores y liberales intentasen refutarlo. Algunas críticas se centran en elementos concretos de la obra de Marx, mientras otras se oponen a alguna de las versiones del canon marxista elaborado por las organizaciones políticas y los intelectuales socialistas o comunistas. Por otra parte, la confrontación ideológica se transformó en enfrentamiento con el triunfo de la Revolución rusa y los conatos revolucionarios en la Europa de postguerra. A ello hay que añadir que la interpretación leninista-stalinista del marxismo acabó convirtiendose en uno de los regímenes dictatoriales más duros de la historia de la humanidad.
Además de las obras que fse analizan aquí, puede consultar todas las obras disponibles de y sobre Marx y el marxismo en el siguiente listado.

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