¿Qué ha cambiado en la Biblioteca de La Rioja?

Tras casi seis meses de horario especial por obras de remodelación, la Biblioteca de La Rioja abrió sus puertas con su horario habitual el pasado 1 de febrero de 2024. La intervención ha sido en parte financiada por Ministerio de Cultura de España, propietario del edificio de La Tabacalera en el cual se ubica el centro. El resultado ha renovado varios de los espacios de la Biblioteca y ha generado otros nuevos, siempre con la intención de mejorar el servicio que prestamos a nuestros usuarios. 

Te contamos con más detalle los aspectos sobre los que hemos intervenido. 

 

Control de entrada

Una de las intervenciones más importantes ha tenido lugar en el Hall de entrada, en la que se han reformado antiguos espacios con un diseño más atractivo. Se han centralizado servicios que previamente se ubicaban en las diferentes salas de la Biblioteca (Préstamo de Adultos, Infantil-Juvenil, Lectura), con la intención de racionalizar los recursos y ofrecer al usuario una atención integral en un único punto, mucho más accesible.

En esta nueva ubicación, el usuario puede:

  • Obtener información sobre cualquier cuestión relacionada con la Biblioteca.
  • Obtener su carné de usuario.
  • Realizar préstamos y devoluciones con documentos ubicados en las Salas de Préstamo de adultos e Infantil Juvenil.
  • Recoger reservas activas.
  • Solicitar desideratas.
  • Hacer uso del servicio de Información y referencia.
  • Solicitar un préstamo interbibliotecario.
  • Recarga de tarjetas de fotocopiadoras localizadas en la Sala de Lectura.

Otros servicios que se prestan en la Biblioteca de La Rioja, como la Oficina de Depósito Legal de La Rioja, también han sido reubicados en el hall de entrada del centro.

 

Sala de Lectura y nueva Hemeroteca

El segundo espacio en el que se han invertido más esfuerzos ha sido la Sala de Lectura de la Biblioteca. Aquí se ha dividido el espacio en dos partes: una de ellas, la más amplia, sigue manteniendo su función habitual; la otra acoge la Hemeroteca. Para efectuar esta intervención se reutilizó el mobiliario existente, cambiando su distribución, reconfigurándolo y lacando algunas partes de este. Se añadió un “mueble polivalente” que aparte de crear un punto de interés visual, y de ser soporte del logotipo de la Biblioteca de La Rioja, permitió delimitar las dos zonas de uso. Este mueble, además, es mesa de trabajo, puesto para investigadores, un amortiguador acústico, conducto de instalaciones, la lámpara y es respaldo de los viejos revisteros también renovados. En la reconversión del espacio se han reducido el número de puestos de lectura (de 168 a 164).

Con restos de moquetas de otras obras se generó un confortable camino puzzle, que además de ser formalmente interesante protegen a los usuarios del ruido de las pisadas en el antiguo suelo de madera.

El nuevo color blanco en paredes y pilares, en todos los elementos renovados y mobiliario creado, limpia visualmente la gran sala, crea amplitud, gana luz, y es el soporte perfecto para la gran variedad de colores y elementos preexistentes, necesarios en la sala de lectura. El color blanco, permite que la antigua y gran cubierta de madera vista salga potenciada visualmente y gane el protagonismo merecido.

 

Espacios de lectura

En la galería a patio de la segunda planta y dentro de la nueva hemeroteca se ha pensado en pequeños espacios para leer de una manera más libre sentados en butacas orejeras, en un ambiente con luz y alfombras, más doméstico, más cercano al concepto de biblioteca actual, más atractivos para jóvenes con nuevos criterios de uso de los espacios. La intención es animar al usuario a permanecer y a disfrutar de manera confortable y sosegada, enfatizando la dimensión de lugar de encuentro del centro. 

 

Aseos

La obra de remodelación también ha afectado a los aseos ubicados en las tres plantas de la Biblioteca, que han registrado una renovación total. En los aseos para ambos sexos de la planta baja, además, se han mantenido los cambiadores de pañales para bebés.

 

Biblioteca inclusiva

Se ha aprovechado el cierre de la Biblioteca para mejorar la experiencia de usuarios con movilidad reducida o discapacidad sensorial. Se ha añadido zonas con pavimento, suelo podotáctil para facilitar el desplazamiento de personas con ceguera o bucles magnéticos (sistema de comunicación para personas que utilizan audífonos) para mejoran la accesibilidad auditiva y rampa de acceso al Patio de la Biblioteca. Finalmente, la señalética de todo el edificio se ha renovado adaptándose a las nuevas pautas de diseño del Gobierno de La Rioja y de accesibilidad en braille.